Cómo combinar un sofá marrón.

El otro día hablando con una amiga salió la conversación de la decoración del salón. Ella estaba pensando en cambiar su sofá porque le parecía que tenia un color que no combinaba para nada con el resto de la decoración de la estancia, es de un color marrón oscuro y se le hace que oscurece mucho la habitación absorbiendo la luz que penetra del exterior. Aunque el sofá en si está prácticamente nuevo (creo que me dijo que tenia un año solamente), ella piensa que su sofá oscuro no encaja con el resto del salón y se obceca en cambiarlo.

Al comentárselo a su marido este enseguida puso el grito en el cielo y le empezó a relatar una lista de razones (convincentes) por las cuales ahora no era el momento de cambiar de sofá. Una de ellas (aparte de la del dinero) tiene que ver con el terremoto que tienen hace poco en casa, no es un niño, no, es peor. Un cachorrito de cocker spaniel inglés con una cara de pillo que les tiene encandilados a la vez que locos (yo me incluyo). Y por supuesto el cachorrito se dedica a mordisquear el sofá y a mancharlo siempre que puede con sus patas mojadas y su hocico sucio.

Obviamente estuve de acuerdo con su marido en que con el cachorrito en casa, ahora no era una buena idea la de comprar un sofá nuevo.

En realidad, le dije que de hecho era el sofá que mejor le convenía. Un color oscuro como el marrón disimularía perfectamente manchas y arañazos como ningún otro lo haría.

Torció el gesto porque ella había estado ojeando ya posibles sustitutos (ya se había hecho la idea en la cabeza), pero claro, eran de unos colores pastel claros que no le iban a beneficiar en nada, son muy malos para quitar las manchas.

Al final de mucho pensarlo, me dio la razón, comprar un nuevo sofá no era la mejor idea. Habría que esperar hasta que el perrito creciese y se comportase ¡como si eso pudiese suceder algún día! Al final dejo la decisión para otro tiempo más favorable.

Como no la veía muy contenta la propuse buscar inspiración en Internet y revistas de decoración, fotos de salones con sofás marrones y mucha luminosidad que combinaran a la perfección con el espacio, para que vea que se puede tener todo en esta vida.

Estas son algunas fotos que encontré:

Hay estilos para todos los gustos, clásico, minimalista, retro, moderno, sofisticado…y en todas se puede ver como no solo quedan genial, también le aportan ese toque de distinción que necesita la sala.

Un sofá marrón no tiene que ser sinónimo de oscuro ni triste, y sino estáis convencidas echar un vistazo a estos salones, son ideales.

Naturalmente está encantada con las propuestas que le presente y ahora ya si que no piensa en cambiar de sofá nunca. Ahora está emocionada con los complementos que le va a poner al salón, cojines, cuadros, mesitas, plantas…Su marido ni que decir, encantado también.

A veces no hace falta más que algo de perspectiva para cambiar de opinión. Por eso aunque te obceques en que necesitas algo, busca otras alternativas e ideas, ya veras como todo tiene una solución y a veces no es tan cara.

Incluso a mi, me han parecido tan buenas ideas y tan bonitas todas las salas que estoy empezando a pensar en cambiar de sofá y comprar uno marrón oscuro. Obviamente a mi marido no le ha hecho nada de gracia y se ha puesto a buscar fotos con sofás en color gris. Pero eso es otra historia que os contare otro día.