¿Sofá o chaise longue?

Si estás inmerso en la decoración de tu salón y buscas el mejor mueble que sea práctico, bonito y cómodo, seguro que te habrás hecho esta misma pregunta: Que me compro, ¿un sofá o un chaise longue? ¿Hay alguna otra opción?

Es curioso que hace unos cuantos años en cualquier salón de cualquier casa y estilo, se veía un conjunto de tresillo o un sofá 3+2, o lo que es lo mismo un sofá de tres plazas y otro de dos, pero parece que esa moda a desaparecido por completo y ha sido desbancada por el famoso chaise longue, un sofá que un una de sus partes tiene una prolongación para poner las piernas.

Como todo, hay seguidores y detractores del chaise longue y del sofá tradicional, pero ¿Cuál es la mejor elección?

Hay que reconocer que con una buena decoración en general, las dos opciones nos sirven.

Antes de meternos a fondo, un par de alternativas: Si no te convencen ningunas de las dos opciones anteriores te damos otras alternativas que igual te gustan más.

Un sofá con asientos reclinables es una mezcla de sofá tradicional y chaise longue ya que se reclina para poderse tumbar. Ahorra espacio y es muy cómodo. Puede tener un motor incorporado o reclinarse con el movimiento, y cuando ya no quieras estar más tumbado se recoge y punto. Las ventajas de uno y otro.

Un sillón relax es perfecto para hogares pequeños en los que viva poca gente. Tendrás un espacio relajante para ti. Hace dos semanas compré uno de estos sillones en la tienda Gangahogar.com y la experiencia fué correcta.

Os diré que yo particularmente tengo un chaise longue, me parecía muy interesante poder tumbarme para ver la tele sin tener que ocupar todo el espacio restante. Mi salón es alargado y hay bastante espacio entre la televisión y el chaise longue. La parte alargada la tengo contra una pared, se ajusta bastante al hueco que tengo.

Ya tiene bastantes años y ha sufrido mucho desgaste por lo que estoy pensando en cambiarlo. En mi mente el sustituto es un solo sofá de tres sitios, no me caben más sofás pero aun si fuera así, no pondría más. Lo del chaise longue antes lo daba más utilidad pero ya casi no lo uso, por lo que no lo veo necesario a día de hoy.

Todo dependerá de las circunstancias y medidas de cada salón, además de nuestros gustos y estilo. Lo que si esta clara es que cada uno tiene unas ventajas y unos inconvenientes. Esas cuestiones son las que trataremos de desvelar ahora:

Sofá 3+2: En el sofá de toda la vida hay más capacidad práctica, caben más personas a la hora de sentarse.

Dependiendo del tamaño de nuestro sofá tendremos la opción de tumbarnos o no, claro que si te tumbas, no hay espacio para que más personas se sienten cosa que con el chaise longue no pasa. Muchas veces solemos poner los pies encima de la mesa que tenemos delante, obviamente no es una buena solución.

Otra opción es comprar a parte un pub que nos ayude a apoyar los pies haciendo las veces de chaise longue. Hay que tener en cuenta que se puede guardar, pero que es otro trasto más.

Es la mejor poción para salones pequeños o cuadrados ya que no ocupan todo el espacio libre.

Con un sofá puedes limpiar más fácilmente el suelo debajo del mismo, con un chaise longue es más complicado.

Chaise Longue: La principal ventaja de este mueble es que te puedes tumbar en el sitio de su prolongación, lo cual está muy bien para echarse una siesta o estirar las piernas, en el caso de aquellos que se cansen de la posición de sentado. Puede incluso usarse como una cama provisional.

Es una buena opción para los salones que son muy alargados, ya que el chaise longue ocupa bastante, si hay suficiente espacio no importa.

No me gustan los modelos en los que la parte de la prolongación se separa, es decir, que son como un puf adosado. Algunos tienen ruedas y al estar sentados se separan continuamente por lo que hay que estar juntándolo todo el tiempo, sin duda una muy mala idea.